jueves, 21 de enero de 2016

CINE: Blade Runner: Dime con qué sueñas....

…si fueran androides, quizás me responderían: “Con ovejas eléctricas…”
Hace casi 5 años, escribí para Cinescalas (http://blogs.lanacion.com.ar/cine el blog de cine de La Nación, sitio que recomiendo ampliamente) un post sobre una de mis películas de ciencia ficción favoritas de todos los tiempos: "Blade Runner" (Ridley Scott-1982) 




El 8 de enero de 2016 fue el nacimiento/creación de Roy Batty, el perseguido replicante que termina dándole a Deckard una lección sobre la libertad, en un monólogo y una escena que quedará para siempre en el recuerdo. Recordé entonces ese post y decidí ponerlo en el blog.
Esto fue lo que escribí:


“He visto cosas que los humanos ni se imaginan: naves de ataque incendiándose más allá del hombro de Orión. He visto rayos C centellando en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo,  como lágrimas en la lluvia. Es hora… de morir”.



Fui a ver esta película cuando se estrenó y en ese momento no me terminó de cerrar, fue demasiado para mis neuronas preadolescentes, si bien ya se estaban arruinando gracias a Star Wars. Sin embargo, con los años y mucha ciencia ficción literaria y fílmica bajo el puente, no sólo llegué a apreciar una obra maestra, sino que me di cuenta de que creció conmigo. Estoy hablando de Blade Runner, otra maravilla de Ridley Scott de quien ya hemos hablado.
La película está inspirada, solo inspirada, en varias fuentes: primero sí, en la novela de Phillip K. Dick, ese extraño y brillante novelista visionario, político, metafísico, algo loco, que murió unas semanas antes de su estreno. Hay rasgos de Metrópolis de Fritz Lang y de los viejos films noir de los 40. Muy probablemente también esté inspirada en toda la saga de Asimov, de Fundación e Imperio. Allí había tres leyes de la robótica; acá, cuatro leyes de la no esclavitud.

Qué tiene Blade Runner que  me atrapa tanto:
En primer lugar, es ciencia ficción, con algo de cyberpunk (me encanta ese término) es del tipo de ciencia ficción que nos dice algo, que nos advierte que acá o en otro planeta las sociedades se vuelven decadentes y la tecnología y sus consecuencias tienen tanto protagonismo como sus habitantes.
"Es también un film noir. Deckard (Harrison Ford) es como un Sam Spade más oscuro, y no falta la femme fatale, Rachel (Sean Young).  ¿Es él el héroe de la pelicula? Puedo ponerlo en duda, ni siquiera sabremos nunca quién es realmente. Ante mis ojos inexpertos de la vida,  el “villano” sin duda era Roy Batty (Rutger Hauer, en uno de sus mejores papeles), el replicante que se rebela de su trabajo de esclavo y huye con otros a la Tierra. Pero mas tarde me di cuenta que no, que el enemigo es mucho más grande y omnipresente, porque no es un ser humano sino un grupo de ellos: Tyrell Co.




¿Tiene crítica social? En la novela de Dick sí hay una oveja eléctrica y está relacionada en cierta forma con la manera de vivir de una sociedad tecnócrata y decadente. La acción transcurre en 2019, luego de alguna catástrofe que no dejó al mundo en estado post apocalíptico pero sí en un caos social, superpoblado y consumista, con grandes corporaciones manejando todo. En consecuencia: globalización y deshumanización No, esperen, yo estaba hablando de ciencia ficción, ¿no? Y dudo de si esto no es una profecía autocumplida o era inevitable que la sociedad “e(in)volucionara” a algo parecido.
Pero esto no es todo, amigos, entre sus líneas hay un mensaje  filosófico y espiritual, en esta historia no hay héroes, no hay buenos ni malos individualmente, el límite entre víctima y victimario es difuso: quien puede matar también puede perdonar. Es plantearse qué significa ser humano en lo efímero de todo. Es una historia sobre la enajenación de las grandes sociedades, sobre el miedo a lo que no podemos controlar. Sobre creernos Dios. Sobre encontrar la paz, aunque sea al final de nuestra existencia, seamos lo que seamos.
Esta película, como un gran paquete de regalo, tiene un envoltorio que le da ese toque casi místico: la música de Vangelis. Si no la vieron, corran a disfrutarla, en sus dos versiones. Debo irme. Según ciertas fuentes, el 19 de abril de este año, Skynet tomó conciencia de sí misma y decidió eliminar a la humanidad porque se sintió amenazada, por las dudas voy a chequear que los IRB 6620s no se estén haciendo los loquitos.

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